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Precios de alimentos: Adiós al factor China |
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Fuente: jornada.unam.mx
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miércoles, 11 de junio de 2008 |

Por Alejandro Nadal [La Jornada].
jornada.unam.mx: 2008-06-11
Para explicar el comportamiento al alza de los precios de alimentos se
ha recurrido a varios factores. Pero entre las razones que se
mencionan, siempre destaca el factor China.
La historia es sencilla: el aumento de la demanda en China afecta la
dinámica de precios, no sólo por el crecimiento
demográfico, sino porque la clase media ascendente ahora
consume más carne. Como se necesitan 700 calorías
de alimento en grano para producir 100 calorías de carne de
res, este cambio de dieta presiona fuertemente el mercado.
Hasta Paul Krugman, tan admirado por los lectores de The New York
Times, abraza esta “explicación” y
coloca a la demanda china como principal causa del aumento de precios.
Pero el famoso economista no ha hecho bien la tarea.
Daryll Ray, investigador de la Universidad de Tennessee, sí
ha revisado los números y éstos son sus
hallazgos: primero, entre 1990 y 2007 la demanda de carne de res
pasó de 1.1 a 7.4 millones de toneladas, pero China
cubrió ese incremento con producción
doméstica y hasta exportó pequeños
excedentes.
El consumo de carne de cerdo aumentó de 23 a 45 millones de
toneladas entre 1990 y 2007, pero China fue autosuficiente y
siguió exportando. Finalmente, el consumo de carne de pollo
pasó de 2.4 a 11.5 millones de toneladas entre 1990 y 2007.
China fue autosuficiente en este producto, aunque en 2007
importó una modesta cantidad (124 mil toneladas).
Así, entre 1990-2007 su demanda de cárnicos
creció 142 por ciento, pero se cubrió con
producción interna y hasta se exportaron excedentes. Ese
factor no constituye una presión adicional sobre el mercado
internacional de cárnicos.
¿Qué sucede en el caso de los granos? Veamos el
arroz. Entre 1990 y 1999 el consumo pasó de 124 a 134
millones de toneladas; la producción mantuvo el ritmo y
China continuó exportando. Después de 2000 la
producción doméstica fluctúa, pero
siguió cubriendo la creciente demanda y generando
excedentes. Se observan incrementos en superficie cultivada para este
grano, lo que permitirá hacer frente a la demanda y seguir
exportando.
China cubre su consumo interno de maíz y es un exportador
importante (en 2005 exportó 3.5 millones de toneladas). Para
el trigo tenemos que en los años 90 la demanda interna
pasó de 102 a 109 millones de toneladas. Aunque eso pudo
cubrirse con rendimientos crecientes, aumentó sus reservas
con importaciones. A partir de 2000 reduce la producción
interna y recurre a sus reservas de trigo para cubrir la demanda. Sin
embargo, desde 2005 la superficie cultivada y la producción
interna aumentan nuevamente y China vuelve a exportar trigo.
Todo esto revela una interesante política de manejo de
reservas. En la década de los 90, probablemente por la
experiencia histórica de numerosas hambrunas, China mantuvo
reservas muy altas. Pero en los últimos diez años
una parte de su demanda se cubrió con esas gigantescas
reservas. Por eso los datos mundiales revelan no un incremento, sino
una disminución en la demanda internacional de granos en ese
periodo. Hasta aquí los números de Daryll Ray.
Tenemos entonces un dato muy importante: China, lejos de provocar un
aumento en la demanda mundial, es responsable de una
reducción debido a su manejo de inventarios. Eso
sí que choca con el comportamiento de los precios,
¿verdad?
No cabe duda, hay que despedirse del factor China como
explicación del aumento de precios. Y dado que los otros
factores que mencionan los medios (agrocombustibles, precios de
petróleo y sequías en algunas regiones) no sirven
por sí solos para dar cuenta de los incrementos
espectaculares en el costo de los alimentos, hay que seguir buscando
otra explicación.
No hay que ir muy lejos: la concentración del mercado
mundial de granos, carne, semillas e insumos agrícolas es la
pista más prometedora. Hoy, conglomerados como Archer
Daniels, Cargill, Bunge, Monsanto y Syngenta tienen el poder de mercado
y la infraestructura para manejar inventarios, invertir en mercados de
futuros y manipular precios a escala mundial para obtener
súperganancias. Pero ni la OMC ni la FAO están
interesadas en remediar esta situación.
En el plano nacional sucede lo mismo: deficiente política
agrícola, mala gestión de inventarios y poder de
mercado de grandes consorcios. Eso explica el incremento de precios.
Pero el gobierno no quiere perturbar a sus amigos. Es mejor propalar
las mentiras sobre el factor China.
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